ESTUDIANTES DE LA FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS DE LA U. CATÓLICA DE TEMUCO, LOGRAN EL TERCER LUGAR EN CONCURSO NACIONAL SEMILLEROS DE DERECHO PROCESAL


El certamen fue organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales, el Centro de Estudios de Justicia de las Américas, CEJA, con apoyo de Thomson Reuters y se realizó con apoyo de Global Affairs Canada, a través del proyecto “Mejorando el Acceso a la Justicia Civil en América Latina”, que ejecuta CEJA.


En esta segunda versión, el tema a investigar fue “Tribunales Superiores y Reforma Procesales No Penales”, que convocó a once grupos – semilleros- de nueve universidades del país, provenientes de la Universidad de Concepción; Universidad de Antofagasta; Universidad San Sebastián (sede Concepción); Universidad Alberto Hurtado; Universidad Católica de Temuco; Pontificia Universidad Católica de Chile; Universidad Diego Portales; Universidad de Talca; y Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, esta última con tres equipos distintos de semilleros.


Jaime Arellano, Director Ejecutivo de CEJA, destacó que en esta segunda versión participaran equipos de varias regiones del país, y con una diversidad de temas que permiten ampliar la discusión sobre el tema del concurso. Además, destacó que esta actividad promueve el desarrollo de destrezas para la oralidad. “Los estudiantes que hoy participan en este Semillero, en los próximos años se convertirán en abogados, jueces, fiscales, defensores, actores del sistema de justicia que deberán enfrentar un sistema oral por audiencias, por lo que esta experiencia les será de mucha utilidad”.


La competencia– que se inspira en el Concurso Internacional de Semilleros de Derecho Procesal que lleva a cabo anualmente el Instituto Colombiano de Derecho Procesal - se desarrolló en dos etapas. En el primero, cada representante de los semilleros en competencia expuso un trabajo de investigación previamente elaborado y respondió preguntas del jurado, integrado por Gonzalo Fibla, investigador de CEJA; Pía Tavolari, académica de la Universidad de Chile, y Ramón García, profesor de la Universidad Católica de la Santísima Concepción. La segunda ronda y final se llevó a cabo al día siguiente, entre los tres finalistas. En la segunda ronda, el jurado estuvo integrado por Claudia Lazen, Ministra de la Corte de Apelaciones de San Miguel; Jaime Arellano, Director Ejecutivo de CEJA; y Claudio Díaz, Presidente del Instituto Chileno de Derecho Procesal.

El primer lugar lo obtuvo la Universidad de Antofagasta, y el segundo, la Universidad Diego Portales, organizadora del concurso. El tercer lugar, fue obtenido por  Semillero de Investigadores de la Universidad Católica de Temuco, quienes analizaron la ley de tramitación digital Nº 20.886 y su impacto en segunda instancia. Identificaron problemas procesales en su aplicación práctica, preguntándose si hubo un efectivo avance en la agilización y modernización de la tramitación de las causas civiles, y si propicia un mayor acceso a la justicia para las partes del proceso judicial.

SOBRE EL SEMILLEROS DE DERECHO PROCESAL UCT.

El grupo de alumnos investigadores, se formó hace cinco meses, con el objeto inmediato de participar en el presente concurso nacional, y luego, mantenerse en el tiempo, desarrollando investigaciones que puedan posicionar a la Facultad de Ciencias Jurídicas de la U. Católica de Temuco, en tal área a nivel nacional, como también internacional, en el concurso de semilleros de derecho procesal, que se desarrollará en Colombia en el año 2018.

Sus integrantes son: Bárbara Jara Aedo (3er. Año), Ximena Pavez Hernández, Camila Mazú Hernández, Rocío Valenzuela Cuevas, Thomas Breuer Castillo, Gustavo Villegas Mansilla (4to. Año) y M. Victoria Vergara González (5to. Año). Todos, asistidos por el ayudante de cátedra de Derecho Procesal, Leandro Bahamonde Hernández (egresado).

A cargo del grupo, estuvo Leonel Torres Labbé, profesor de la Facultad, y coordinador del área de Derecho Procesal y Litigación Oral.

En opinión de los semilleros, la investigación realizada y su exposición en el concurso, ha sido una gran experiencia, muy enriquecedora, pues se han desarrollo diversas habilidades, tanto en lo relativo a la investigación jurídica, como las competencias de trabajo en equipo; todo lo que va en directo beneficio de su desempeño como estudiantes y luego como futuros profesionales del derecho. Se mostraron muy motivados con la actividad y confiesan tener la intención de continuar en esta senda y seguir participando de estos desafíos.

El profesor Torres, manifestó su satisfacción por el resultado obtenido, ya que a pesar de ser un grupo emergente y enfrentarse a otras Universidades con grupos de investigación ya institucionalizados, logró una excelente investigación que les permitió llegar hasta la instancia final. Refiere que ha sido un duro proceso, que implicó la reunión de datos de diversas Cortes de Apelaciones, entrevistas a profesores, abogados, y funcionarios judiciales, teniendo la investigación un claro matiz de análisis empírico (orientación no tan común en el ámbito jurídico) de la reforma de tramitación electrónica.

Esta actividad, ha repercutido en los semilleros, quienes han desarrollado habilidades investigativas, de redacción y expresión oral. Así, incluso se llevó a cabo de manera previa al concurso, un conversatorio de la reforma, que tenía por objeto de que cada alumno tuviese la posibilidad de exponer nuestro trabajo, para luego de manera meritocrática, elegir a nuestro representante, el elegido fue el estudiante Gustavo Villegas Mansilla.

Este alumno, al final del concurso refirió que la principal motivación para ingresar al grupo de semilleros, fue el interés por producir conocimiento, aportando el estudio crítico del tema investigado. Agregando que fue una excelente oportunidad para aplicar las diversas competencias adquiridas durante la carrera, constituyendo una instancia  enriquecedora, tanto a nivel académico como social y personal, ampliándose su percepción de la calidad de estudiante, a un perfil más activo en cuanto a la necesaria interrelación con otros estudiantes y profesores más allá de su Facultad.

Concluye señalando que lo más lógico es que este grupo crezca, que se consolide como parte de la identidad de nuestra facultad, para que próximas generaciones tengan la oportunidad de investigar y contribuir al estudio del derecho.